La Castañeda celebra 36 años de trayectoria lleno de teatralidad
El pasado sábado 7 de junio, se llevó a cabo el concierto de la banda de rock “La Castañeda” celebrando con este su aniversario 36.

El Auditorio Nacional abrió sus puertas para recibir a cientos de fieles seguidores de La Castañeda, los cuales estaban emocionados y listos para disfrutar del gran repertorio de éxitos que estaban por presentar.
La agrupación se caracteriza por realizar todo un performance en el escenario y para su 36 aniversario no fue la excepción. Alrededor de las 8:30 la emoción se comenzó a sentir; las luces se hicieron tenues y desde la parte de atrás por en medio del público comenzaron a salir en zancos y con disfraces llamativos los artistas escénicos que esa noche acompañarían en el escenario a los músicos.
Para ese momento la música se hizo presente y comenzó el show. Los músicos aparecieron en el escenario tras una tela blanca, las canciones fueron seguidas por visuales y un juego de luces creando en conjunto una atmósfera de trance y misterio. La euforia se hizo presente, desde la primera melodía. Pero la segunda canción hizo que el recinto se escuchará a un sólo coro con “el loco”.

Una noche llena de sorpresas, con artistas invitados y una cercanía única con la multitud.
La Castañeda, se encargó de llevar a grandes invitados entre ellos José Manuel Aguilera, Héctor Quijada, Los de abajo, La Santa Sabina. Un momento lleno de nostalgia fue cuando llegó la hora de interpretar “La Espina”, dónde fue recordado el difunto saxofonista de la maldita vecindad, el icónico Sax; instante donde se unieron los hijos para dedicar la canción a su padre.
“ Está canción es tuya Sax” dijo Chava.

Los músicos se deben a su público y ellos son los que mandan y así lo dejó saber la agrupación. Cuando entre una sola voz los espectadores empezaron a pedir que quitarán la cortina blanca que era parte de la escenografía, esto impedía ver con claridad a la banda. Al escuchar la petición Chava pidió que la retiraran “la banda es la que manda”.
El Auditorio Nacional se encontraba lleno, desde las primeras filas hasta la parte más alta. El público se veía realmente satisfecho con lo que estaban presenciando, las personas preferían ponerse de pie para poder bailar y disfrutar del recital. La conexión con los asistentes fue única, hubo canciones donde los músicos bajaron del escenario y comenzaron a caminar entre la gente.

De alguna manera La Castañeda logró que su show se sintiera muy íntimo y cercano a pesar de tocar en un lugar tan grande y emblemático cómo lo es el Auditorio. Para la última parte de su show las canciones más esperadas comenzaron a resonar entre ellas noches de tu piel el sintió se iluminó con los teléfonos de la gente. El final tenía que llegar y Cenit comenzó a sonar para ese momento todas las voces se hicieron una sola.
Una vez que la pieza llegó a su fin, Chava se tomó unos momentos para agradecer. La lista fue larga y con voz quebrada dijo sentir mucha gratificación por todas las personas que han acompañado a la banda a lo largo del camino. Entre aplausos y gritos fueron recibidas las palabras. Y cuando pensábamos que había terminado la Castañeda sorprendió tocando un par de canciones más. “
Todavía aguantan otras tres” dijo Chava.
Por: Evelin Espinosa

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