El cuarteto de Vancouver regresa con un disco que te va derritiendo poco a poco y anuncia su regreso a la CDMX.

Oye, ¿ya escuchaste lo nuevo de Meltt? Se aventaron un discazo de 13 rolas titulado Pathways y, si te gusta el indie con pinceladas de psicodelia y sintetizadores envolventes, este álbum tiene que entrar a tu rotación sí o sí.
Después de salir de gira por Norteamérica tras su disco anterior (Eternal Embers), los cuatro integrantes se encerraron a componer mientras le decían adiós a sus veintitantos. Para la mezcla trabajaron mano a mano con Chris Coady (un duro que ha trabajado con Beach House y TV on the Radio), quien pulió cada detalle para lograr capas de sonido pulcrísimas. El resultado es justamente esa transición entre dejar los 20s, abrazar la incertidumbre y dejar entrar un poquito de oscuridad sin perder la calidez.
Una textura que literalmente te derrite
Honrando por completo el nombre de la banda, escuchar Pathways se siente justo así: como irte derritiendo entre las mezclas de las voces y la instrumentación. Pero lo fino del disco es que no se queda todo el tiempo en esa nube densa; tiene rolas que funcionan como un pausa para «volver a formarte» antes de volverte a soltar.
Si anduvieras en patineta, este es el tipo de disco que pondrías para ir rodando por una calle angosta justo a la hora del atardecer, con el viento en la cara, porrito en mano y dejando que el ritmo te lleve solo impulsándote leve con el pie.
Las joyitas que no te puedes saltar
Aunque el disco completo fluye muy bien, hay tres canciones que para mí se llevan la nota:
-
«Hesitate»: Perfecta para ese mood de ir rodando o caminando sin prisa; la producción aquí es una joya.
-
«I Love You»: Entra directo a las emociones con una atmósfera increíble.
-
«Never Let Go»: Mantiene esa tensión entre lo nostálgico y lo luminoso que define todo el álbum.
¿Cuándo escucharlo?
Pathways es el álbum ideal para cuando necesitas desconectarte del ruido de la ciudad, salir a dar una vuelta al atardecer o simplemente dejarte llevar un rato. Además, la banda cae este 10 de septiembre a la CDMX para tocar en House Of Vans, así que es el pretexto perfecto para llegar con las rolas bien aprendidas.
Boletos en FEVER o taquillas del Indie Rocks!

